Entregás el 31. Te dan la casa nueva el 20 del mes siguiente. Veinte días en los que hay que poner un dos dormitorios en algún lado. Esto es lo que pasa cuando eso ocurre.

El caso es una recreación de un día común en la empresa Dante. Los precios, el edificio y las reseñas son reales.

Hay una llamada en esta empresa que se repite constantemente. Alguien explica su problema con cierta vergüenza, como si fuera el único al que le pasa, y termina con un «no sé si ustedes hacen esto».

Las fechas no cierran… casi nunca cierran.

Valeria y Gustavo entregaban un dos dormitorios en Pocitos el 31 de marzo. La casa nueva, en Malvín, se las daban el 20 de abril. Veinte días de diferencia, un camión que no puede quedar cargado tres semanas, y una casa entera sin dónde ir.

Cajones de madera de Empresa Dante apilados en un living con los muebles embalados y los cuadros apoyados contra la pared

Antes que los muebles se resuelve el número

Fue un tasador a la casa. Recorrió las habitaciones, contó, miró el ropero de tres puertas y preguntó si el sillón entraba por la escalera. Salió con un número por las dos cosas, la mudanza y los veinte días de box.

Del presupuesto queda una copia en la casa, con el detalle de todo lo que se va a mudar, ítem por ítem. Esa lista es el acuerdo: mientras no se agregue ni se saque nada, el número no se mueve. Y ese fue el que pagaron.

El tasador no se cobra.

Los cajones llegan cuando vos digas

Una semana antes de la mudanza, en el living de Valeria y Gustavo había cajones de madera apilados contra la pared.

Los cajones se dejan con la anticipación que cada uno pida. Lo habitual son siete o diez días, pero eso se conversa: no es lo mismo una casa que se embala de a poco a la noche, después del trabajo, que una donde hay alguien embalando de día. Cuántos cajones son y quién los va a llenar cambia cuándo conviene dejarlos.

Nadie embala una casa en una tarde. Se embala de a poco, cuando se puede, discutiendo si el juego de copas de la abuela va con papel o con burbuja.

Lo único que pedimos es que el día de la mudanza esté todo guardado.

El día de la mudanza el equipo llegó a las siete y cuarenta. Lo que hace un equipo de mudanza en las cuatro horas siguientes es, más o menos, todo lo que separa un presupuesto de otro, y a una empresa con más de un siglo de oficio de una camioneta alquilada por hora.

El ropero de tres puertas no baja armado. Se desarma, se numera pieza por pieza y se vuelve a armar del otro lado. La cama grande, igual. La mesa del comedor, igual.

Todo lo que tiene tela se envuelve en film: el sillón, las sillas, el colchón. Los cuadros y los espejos van en cartón corrugado con burbuja adentro. La ropa colgada va en percheritos, que son cajas altas con una barra, y llega al otro lado colgada como salió, sin que nadie tenga que planchar una casa entera el fin de semana siguiente.

El film está para que si llueve, si algo roza una pared o si alguien apoya una caja donde no debía, el mueble no se entere.

Después está lo que ningún presupuesto puede prever. Roma Bettoni lo dejó escrito en una reseña de Google que sigue ahí, con su nombre: «lo subieron por la azotea y lo bajaron por la calle». Eso aparece el día que aparece y alguien lo tiene que resolver ahí mismo.

Qué va al box y qué se queda con ustedes

A media mañana, en el living, se toma la decisión más importante del día.

Valeria y Gustavo se iban veinte días a lo de la madre de ella. Gustavo quería mandar todo al box y dormir. Valeria sacó la cafetera de una caja tres veces.

Al final quedó afuera lo justo: dos valijas, la ropa de trabajo, la computadora, el bolso del perro y la cafetera.

Parece obvio dicho así. No lo es a las diez de la mañana con el living lleno de cajas y un camión esperando. Y es exactamente la diferencia entre veinte días tranquilos y una tarde de abril pidiendo que te abran un box para buscar un cargador.

Operario de Empresa Dante envolviendo la vajilla en papel de embalaje junto a los cajones de madera

Un edificio de hormigón de pie desde 1945

A mediodía el camión salió para Eduardo V. Haedo 2167, a unas cuadras de Tres Cruces.

La empresa arrancó en 1923 haciendo mensajería. El depósito llegó en 1945: un edificio de hormigón de cuatro plantas y tres mil metros cuadrados, con 117 boxes, construido para esto y nada más. No es un galpón adaptado.

Una estructura de chapa, con el sol de enero y el frío de julio, transpira. Veinte días de transpiración sobre un ropero de madera no se ven. Seis meses sí.

El edificio se fumiga todos los meses y no tiene equipos de clima.

Cuánto ocupa una casa

Un dos dormitorios como el de Valeria y Gustavo ocupa entre 18 y 22 metros cúbicos. Estas son las referencias que usamos:

 

Vivienda Volumen aproximado
Monoambiente 10 m³
1 dormitorio 10 a 18 m³
2 dormitorios 18 a 22 m³
3 dormitorios 25 a 30 m³
4 dormitorios 30 a 40 m³

Un box arranca en $3.800 por mes, IVA incluido. El valor cambia según dónde queda el box dentro del edificio: no cuesta lo mismo uno en planta baja, al que se entra directo, que uno en un piso al que se sube por escalera. Con pago anual hay 15% de descuento.

No hay cargo de apertura, ni de cierre, ni administrativo. La mensualidad es el box, y traer y llevar las cosas es una mudanza que se cotiza aparte.

Pasillos y un box abierto del depósito de Empresa Dante, en pie desde 1945.

Lo que entra inventariado y por qué

El lote entró al box con inventario detallado: qué entró, cuándo entró y en qué box quedó. Queda registrado de nuestro lado, con el nombre de quien lo hizo, y si el cliente quiere una copia se la mandamos.

Eso pasa cuando la mudanza la hacemos nosotros, que es la única forma de saber pieza por pieza qué hay adentro: cada cosa pasó por nuestras manos.

El tamaño del box lo calculó el tasador en la casa, antes de que se moviera un mueble. Ese cálculo es el que corre: si el lote termina ocupando algo más o algo menos, el precio es el que les dimos.

El edificio tiene seguro general del Banco de Seguros del Estado, sin costo adicional por cliente.

Veinte días de no pensar en nada

Acá termina el trabajo visible y empieza lo que en realidad estaban comprando.

No hay que ir a controlar. No hay llave que perder. No hay que llamar a nadie para preguntar si está todo bien.

Lorena Olmedo lo escribió así, en otra reseña de Google: «no tuvimos que preocuparnos por nada, resolvieron todo». Es, con distintas palabras, lo que más se repite en nuestras reseñas: que no tuvieron que ocuparse.

El 20, la segunda mitad del mismo trabajo

Se abrió el box, se cargó y se entró a Malvín. El ropero volvió a su lugar armado. La cama, también. El film salió ahí, no antes.

La cafetera fue lo primero que salió de una caja.

Era la misma empresa. El mismo camión, la misma gente, el mismo teléfono.

Cuando la mudanza la hace uno, el depósito es de otro y el traslado de vuelta es de un tercero, cada uno hizo su parte. Si algo llega rayado, los tres hicieron su parte y el único que se queda con el mueble rayado es el dueño del mueble.

Alfredo Medina lo cuenta desde el lado del que ya pasó por esto: «nos mudamos a un apto, guardamos en su depósito y después a la casa. Todo excelente.» Tres movimientos, un teléfono.

Cuánto cuesta guardar los muebles, y qué incluye

El viaje es solo una parte del costo, y la más barata.

Detrás de ese número está el tasador que fue antes, los cajones que llegaron una semana antes, el film, el cartón, la burbuja, los percheritos, el ropero desarmado y vuelto a armar, la gente que sabe bajar un sillón por una azotea cuando no pasa por la puerta, el box de hormigón que no transpira, el inventario, el seguro, y veinte días en que nadie tuvo que pensar en nada.

Nada de eso se cobra aparte. Está todo adentro del mismo presupuesto y lo responde la misma empresa.

Hay una cuenta que casi nadie hace cuando compara dos presupuestos. Poné al lado de la diferencia entre el caro y el barato lo que te salió tu ropero de tres puertas. O lo que sale lijar y sellar de nuevo el piso de la casa nueva si algo baja rodando por la escalera.

La mudanza barata sale barata todas las veces que sale bien.

Roma Bettoni, la misma del sillón, dejó también esto: «se percibe que es una empresa familiar con cuatro generaciones al mando; si no fueran buenos, no hubieran permanecido 102 años vigentes».

Seguimos siendo los mismos y el teléfono lo sigue atendiendo la familia. Somos la cuarta generación.

Hasta acá, recreamos.

Valeria y Gustavo son personajes. Recreamos con ellos un día de trabajo común, porque un día entero se entiende mejor que una lista de condiciones. El día que leíste es el que hacemos todas las semanas.

Las frases que fueron apareciendo entre medio, en cambio, las escribió gente real por su cuenta, sin que nosotros les pidiéramos nada. Están en nuestra ficha de Google con nombre y apellido, junto con más de 190 reseñas más, para que saques tus propias conclusiones sobre nuestro servicio y nuestra forma de trabajar.

→ Leelas todas en nuestra ficha de Google

Lo que nos preguntan siempre

¿Puedo contratar la mudanza y el depósito juntos?

Sí, y es la forma en que mejor funciona: un solo presupuesto, un solo interlocutor y un solo responsable de principio a fin.

¿Cuánto cuesta guardar los muebles de una casa en Montevideo?

Desde $3.800 por mes con IVA incluido. Depende del volumen y de la ubicación del box dentro del edificio. Un monoambiente ocupa unos 10 m³; un dos dormitorios, entre 18 y 22 m³. Con pago anual hay 15% de descuento.

¿Cuál es el tiempo mínimo?

Un mes.

¿Y si necesito guardar solo unas cajas?

Ahí no somos la opción. No tenemos bauleras ni guardado por caja suelta: el volumen más chico que manejamos es el de un monoambiente, unos 10 m³.

¿Con cuánta anticipación me dejan los cajones?

Con la que necesites. Lo habitual son siete o diez días, según cuántos sean y quién vaya a embalar. Lo único que pedimos es que el día de la mudanza esté todo guardado.

¿Cuándo tengo inventario detallado de lo que guardo?

Cuando la mudanza la hacemos nosotros, porque es ahí donde manipulamos cada pieza. Si el lote llega por otros medios, no hay inventario: queda registrado quién lo trajo, la fecha y el box, nada más. El box y el seguro del edificio son los mismos en los dos casos.

¿Puedo acceder a mis cosas mientras están guardadas?

Sí. El depósito atiende de lunes a viernes de 9 a 17 y podés ir sin avisar. Solo hay que coordinar antes si necesitás gente del equipo para mover muebles.

¿El tasador tiene costo?

No, y no compromete a nada. Va, mira, calcula el volumen exacto e informa.

¿Tenés una mudanza en la que las fechas no cierran?

Escribinos por WhatsApp al 097 960 908 y lo miramos juntos. También podés ver cómo funciona el depósito o pedir un tasador sin costo.

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